Adviento 2013

Adviento 2013

miércoles, 11 de mayo de 2011

NOVENA A MARÍA AUXILIADORA 2011

TEMAS Y RESPONSABLES DE LA NOVENA de MARIA AUXILIADORA

«María, la mujer bienaventurada»

Bajo el título “MARÍA: ¡LA BIENAVENTURADA!” del 15 al 24 de mayo, se realizará la tradicional Novena y Procesión en honor a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de la “Auxiliadora de los cristianos”, la Madre y Señora de Piura”. De acuerdo al programa, las misas se realizarán en el siguiente horario:

En el Santuario de María Auxiliadora:

· De lunes a viernes, 6.45 y 8.00 de la mañana;

· Sábado, a las 7.00 de la mañana

· Domingo, a las 7.00, 9.00 y 11.00 de la mañana

En el patio techado del colegio Salesiano-Don Bosco:

Las Misas y Novenas se celebrarán en los tradicionales horarios de las 5 y 7 de la tarde-noche; esta última Novena de cada día será trasmitida por Radio Piura, y por televisión Salesiana: eprensasdbpiura.blogspot.com

El esquema de cada una de estas celebraciones comprende: Rezo del Rosario, celebración de la santa Misa, con la prédica, y, al final, bendición de María Auxiliadora.

Este año el predicador oficial de la Novena será el salesiano Padre José Antonio Pachas SDB

El día 23 es la solemne víspera, después de la Novena de las 7 p.m., se realizará la tradicional verbena que finalizará, pasada la media noche, con quema de un castillo de fuegos artificiales.

Para el día de la fiesta, martes 24 de mayo, a las 07.00 horas, se celebrará la Misa cantada en el Santuario de la Madre. A las 09.00 hrs. la Eucaristía juvenil en el patio techado del colegio Salesiano-Don Bosco. A las 11.00 solemne Misa de Fiesta, concelebrada, presidida por el Arzobispo Metropolitano Mons. José Antonio Eguren Anselmi, en el Santuario de María Auxiliadora.

Por la tarde, a las 4.30 p.m., saldrá la procesión. Dada la actual situación de las pistas y veredas de Piura y Castilla, el recorrido procesional se comunicará oportunamente.

Los Temas y Participaciones serán los siguientes;

Domingo 15: MARÍA Y LA POBREZA DE ESPÍRITU

La Bienaventurada Virgen María, Reina y Madre de misericordia.

Participan: 1º ESM (5.00 p.m.), Salesianos Cooperadores (7.pm)

Lunes 16: MARÍA Y LA MANSEDUMBRE

La Bienaventurada Virgen María, causa de nuestra alegría.

Participan: 1º EPM (5.00 p.m.), Colaboradores laicos del Colegio Don Bosco (7.pm)

Martes 17: MARÍA Y EL LLANTO FELIZ

La Bienaventurada Virgen María junto a la cruz del Señor.

Participan: 2º ESM (5.00 p.m.), CETPRO Madre Mazzarello (7.pm)

Miércoles 18: MARÍA Y EL HAMBRE Y SED DE JUSTICIA

La Bienaventurada Virgen María, discípula del Señor.

Participan: 2º EPM (5.00 p.m.), BOSCONIA (7.pm)

Jueves 19: MARÍA Y LA MISERICORDIA

La Bienaventurada Virgen María, la Virgen de Caná.

Participan: 3º ESM (5.00 p.m.), ADS: Asociación de Damas Salesianas (7.pm)

Viernes 20: MARÍA Y LA PUREZA DE CORAZÓN

La Bienaventurada Virgen María, la mujer nueva.

Participan: 3º y 4° EPM (5.00 p.m.), Mamá Margarita (7.pm)

Sábado 21: MARÍA Y LA PAZ

Bienaventurada Virgen María en la presentación del Señor.

Participan: 4º ESM (5.00 p.m.), Oratorios Salesianos, Grupos Juveniles y catequistas. (7.pm)

Domingo 22: MARÍA Y LA PERSECUCIÓN POR CRISTO

La Bienaventurada Virgen María, Santa María de Nazaret.

Participan: 5º y 6° EPM (5.00 p.m.), PP.FF Colegio Don Bosco (7.pm)

Lunes 23: MARÍA, LA MUJER BIENAVENTURADA

La Bienaventurada Virgen María, Madre del consuelo.

Participan: 5º ESM (5.00 p.m.), Exalumnos y Amigos de Don Bosco (7.pm)

Martes 24: MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS

Participan: Equipo Pastoral y 4º ESM (9.00 a.m. Misa Juvenil), ADMA: Asociación de María Auxiliadora (11 a.m., Misa central). Promoción 86 (Después de la procesión)

lunes, 9 de mayo de 2011

La Campanilla 08-05-11

2ª ETAPA 08-05-2011 Año XVIII Nº 978 Edita: Familia Salesiana de Piura

¡Vengan y verán!

Jesús camina a nuestro lado en nuestro peregrinar por este mundo

Mantener viva la alegría de la resurrección de Cristo es uno de nuestros cometidos. Porque por la muerte y resurrección de Cristo la humanidad se ha introducido en la esfera divina y ha recibido la promesa de la vida eterna. La vida la humanidad ha cambiado y eso no puede dejarnos indiferentes. El relato evangélico comienza describiéndonos las expectativas fracasadas de los discípulos de Emaús, cómo ellos esperaban que Jesús "fuera el futuro liberador de Israel" y, en cambio, "lo condenaron a muerte y lo crucificaron". Todos nos hemos podido sentir, alguna vez, decepcionados por Dios al no cumplir nuestros deseos. Así nos ocurre a nosotros cuando no entendemos sus planes en el mundo, en la Iglesia, en nuestra vida. Y, al igual que los discípulos de Emaús, nos hundimos, protestamos, porque no entendemos. Podríamos decir

como ellos: esperábamos y, sin embargo, no ha sido así. Pero el evangelio nos enseña que Jesús camina a nuestro lado en nuestro peregrinar por este mundo. Y que debemos estar atentos para reconocerle y poder escucharle la explicación del verdadero sentido de nuestra vida, mirándola desde la óptica de

Dios y no desde la óptica humana. Descubriremos, entonces, que nuestras esperanzas no sólo se han visto cumplidas sino desbordadas, aunque no del modo o en la dirección que nosotros queríamos. San Lucas nos ha legado una importante catequesis: la Eucaristía -la fracción del pan, como la llamaban los primeros cristianos- es el momento privilegiado para que los cristianos descubramos al Resucitado. Y, además, este encuentro con Jesucristo debe servimos como motor para toda la semana y poder descubrir al Señor presente en muchas otras realidades de nuestra vida ordinaria. En la medida que vivamos la Eucaristía nuestra vida cambiará

DIOS NOS HABLA ESTA SEMANA

3er. Domingo de Pascua

Lo reconocieron al partir el pan

1ª Lec. Hechos de los apóstoles 2,14.22-33

El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra: "Judíos y vecinos todos de Jerusalén, escuchad mis palabras y enteraos bien de lo que pasa. Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús Nazareno, el hombre que Dios acreditó ante vosotros realizando por su medio los milagros, signos y prodigios que conocéis. Conforme al designio previsto y sancionado por Dios, os lo entregaron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él: "Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Por eso se me alegra el corazón, exulta mi lengua, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia." Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: El patriarca David murió y lo enterraron, y conservamos su sepulcro hasta el día de hoy. Pero era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que "no lo entregaría a la muerte y que su carne no conocería la corrupción", hablaba previendo la resurrección del Mesías. Pues bien, Dios resucitó a este Jesús, y todos nosotros somos testigos. Ahora, exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo que estaba prometido, y lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo."

Salmo responsorial

R: Señor, me enseñarás el sendero de la vida.

2ª Lec. 1Pedro 1,17-21

Queridos hermanos: Si llamáis Padre al que juzga a cada uno, según sus obras, sin parcialidad, tomad en serio vuestro proceder en esta vida. Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por nuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza.

3ª Lec. Lucas 24,13-35

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: "¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?" Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replico: "¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?" Él les pregunto: "¿Qué?" Ellos le contestaron: "Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron." Entonces Jesús les dijo: "¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?" Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.

Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída." Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos

y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron: "¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?" Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: "Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón." Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

nos pocos buscan la libertad....

domingo, 1 de mayo de 2011

La Campanilla 01-05-1011

2ª ETAPA 01-05-2011 Año XVIII Nº 977 Edita: Familia Salesiana de Piura


¡Vengan y verán!


¡Señor mío y Dios mío!



El domingo pasado celebrábamos que Jesús no está muerto sino vivo. Ésta era una noticia ciertamente insólita. Y hoy ya lo celebramos presente entre nosotros en medio de la comunidad. Hoy, podríamos decir que es como la "Pascua de la comunidad". Jesús se manifiesta vivo y se aparece cuando la comunidad está reunida. Tomás no está con el resto de los apóstoles cuando Jesús se presenta. Tomás no se lo puede creer. Él, - como nosotros - no está dispuesto a creer en nada que él mismo no haya podido ver ni tocar. Es decir que él mismo no haya podido experimentar. Si las cosas han cambiado, él necesita también su propia comprobación individual. Y Jesús no se la niega, sino que, al contrario, se la facilita. Y será después de esta experiencia, propia


e individual, cuando Tomás arrancará su confesión de fe, que hoy también puede ser la nuestra: ¡SEÑOR MIO Y DIOS MIO!. La felicitación de Jesús para con nosotros es hoy una llamada a profundizar en nuestra fe, a confiar totalmente en el testimonio de los apóstoles, para no caer en el peligro que representa una fe individual, la fe de aquel que sólo él ha experimentado las cosas. Por lo tanto la experiencia de Jesús resucitado, de un Jesús que está vivo y que se aparece es lo que nos hace auténticamente comunidad. Por eso decimos que hoy es la "PASCUA DE LA COMUNIDAD".



DIOS NOS HABLA ESTA SEMANA


2do. Domingo de Pascua


A los ocho días, llegó Jesús



1ª Lec. Hechos de los apóstoles 2,42-47


Los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Todo el mundo estaba impresionado por los muchos prodigios y signos que los apóstoles hacían en Jerusalén. Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes, y lo repartían entre todos, según la necesidad de


cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos de todo el pueblo, y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.



Salmo responsorial


R: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.


Diga la casa de Israel: / eterna es su misericordia.


Diga la casa de Aarón: / eterna es su misericordia.


Digan los fieles del Señor: / eterna es su misericordia.


Empujaban y empujaban para derribarme, / pero el Señor me ayudó; / el Señor es mi fuerza y mi energía, / él es mi salvación. / Escuchad: hay cantos de victoria / en las tiendas de los justos. R.


La piedra que desecharon los arquitectos / es ahora la piedra angular. / Es el Señor quien lo ha hecho, / ha sido un milagro patente. / Éste es el día en que actuó el Señor: /sea nuestra alegría y nuestro gozo. R.



2ª Lec. 1Pedro 1,3-9


Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que os está reservada en el cielo. La fuerza de Dios os custodia en la fe para la salvación que aguarda a manifestarse en el momento final. Alegraos de ello, aunque de momento tengáis que sufrir un poco, en pruebas diversas: así la comprobación de vuestra fe -de más precio que el oro, que, aunque perecedero, lo aquilatan a fuego- llegará a ser alabanza y gloria y honor cuando se manifieste Jesucristo. No habéis visto a Jesucristo, y lo amáis; no lo veis, y creéis en él; y os alegráis con un gozo inefable y transfigurado, alcanzando así la meta de vuestra fe: vuestra propia salvación.



3ª Lec. Juan 20,19-31


Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al


Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan


perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos." Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo." A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomas con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: "Paz a vosotros." Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente." Contestó Tomás: "¡Señor mío y


Dios mío!" Jesús le dijo: "¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto." Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.


Para Meditar


L : Hch. 4, 23-31; Jn. 3, 1-8


M: Veneración de la Santa Cruz


Ga. 6, 14-18; Jn. 12, 31-36a


M: San Felipe y Santiago


1Cor. 15, 1-8; Jn. 14, 6-14


J : Hch. 5, 27-33; Jn. 3, 31-36


V: Hch. 5, 34-42; Jn. 6, 1-15


S: Hch. 6, 1-7; Jn. 6, 16-21


D: 3er. Domingo de Pascua


Hch. 2, 14. 22-23; 1Pe. 1, 17-21; Lc. 24, 13-35




Juan Pablo II


Mensajero de la vida, peregrino de la paz


Hoy es el día en que se llevará a cabo la ceremonia en la que será declarado beato, el recuerdo del Papa Juan Pablo II invade las calles de Roma, donde hoy su rostro se luce más que nunca. Calles, casas, buses, automóviles y negocios sin distinción exhiben en estos días diversos afiches, fotos y pancartas con la imagen y frases famosas del futuro beato que fue el vecino más querido de esta ciudad durante sus más de 27 años de Pontificado. Al mismo tiempo, cientos de peregrinos hicieron fila en la tumba de Juan Pablo II antes de que sus restos sean exhumados y trasladados a la cripta de la Basílica de San Pedro. SU PASO POR PIURA Hace 26 años tuvimos el privilegio de contar con la visita del Papa Juan Pablo II a nuestro país y un 4 de febrero llegó a nuestra ciudad quien lo acogió multitudinariamente durante su primera visita. Toda nuestra ciudad no olvidará jamás la alegría de haber tenido la visita del Mensajero de la Vida y Peregrino de la Paz. PIURA CELEBRA LA BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II La Arquidiócesis de Piura ha organizado las siguientes actividades para celebrar la Beatificación de Juan Pablo II, en ceremonias presididas por Monseñor José Antonio Eguren, Arzobispo Metropolitano de


Piura.



Sábado 30 de abril


06:00 p.m. Vigilia de Oración con los jóvenes por la Beatificación del Papa Juan Pablo II: Juan Pablo II, Amigo de los Jóvenes - Basílica Catedral



Domingo 01 de mayo


09:00 a.m. Encuentro con Misioneros Parroquiales y Movimientos Eclesiales. Coliseo Don Bosco de Piura.


10:00 a.m. Rezo del Santo Rosario.


11:00 a.m. Santa Misa de Acción de Gracias por la Beatificación de Juan Pablo II. Proclamación de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes en estado de misión permanente.



Lunes 02 de mayo


Inauguración de la Exposición Fotográfica sobre la vida y visita del Papa Juan Pablo II a Piura - Casa Grau.

domingo, 24 de abril de 2011

La Campanilla 24-04-2011

2ª ETAPA 24-04-2011 Año XVIII Nº 976 Edita: Familia Salesiana de Piura

¡Vengan y verán!

¡Anunciamos tu muerte!, ¡Proclamamos tu resurrección!, ¡Ven, Señor Jesús!

Jesús ha resucitado y debemos proclamarlo. Así lo hicieron los primeros testigos de la Resurrección. Este también es el compromiso que expresamos en cada Eucaristía, cuando después de la consagración, respondemos a la invocación: "Este es el Sacramento de nuestra fe. Anunciamos tu muerte y proclamamos tu resurrección, ven Señor". Realmente, esto es lo que hacemos en cualquier Eucaristía y esto es lo que hacemos hoy y esto es lo que debemos

hacer como cristianos. En primer lugar decimos: "Anunciamos tu muerte". Puede parecer extraño que sea tan importante hacer "anuncios" de que Jesús ha muerto, cuando nosotros hoy día esto de la muerte lo llevamos tan a escondidas y lo tapamos tanto. En segundo lugar decimos: "¡Proclamamos tu

Resurrección!". Este punto es el que celebramos hoy especialmente: el día de la Resurrección. Esto es justo lo que hicieron las mujeres, María Magdalena y los apóstoles. Debemos proclamar, que nosotros lo hemos experimentado vivo y presente en nosotros. Finalmente, decimos:"¡Ven, Señor Jesús!". Aquí es donde nos jugamos nuestra esperanza. Mientras celebramos ya el misterio de su presencia entre nosotros en cada Eucaristía. Por tanto pidamos a Jesús, hoy día de su Resurrección, el día de Pascua, que nos haga decididos y valientes para proclamar el misterio comprometido de nuestra fe.

DIOS NOS HABLA ESTA SEMANA

Domingo de Resurrección

El había de resucitar de entre los muertos

1ª Lec. Hechos de los Apóstoles 10, 34- 43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: "Conocen lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Natzaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no ha todo el pueblo, sino a los testigos

que él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados".

Salmo responsorial

R: Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor, porque es bueno, / porque es eterna su misericordia. / Diga la casa de Israel: / Eterna es su misericordia. R.

La diestra del Señor es poderosa, / la diestra del Señor es excelsa. / No he de morir, viviré / para contar las hazañas del Señor. R.

La piedra que desecharon los arquitectos, / es ahora la piedra angular. / Es el Señor quien lo ha hecho, / ha sido un milagro patente. R.

2ª Lec. Colosenses 3, 1-4

Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y nuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.

3ª Lec. Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien quería Jesús, y le dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto."

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro. Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las

vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no había entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Para Meditar

L : Hch. 2, 14.22-23; Mt. 28, 8-15

M: Hch. 2, 36-41; Jn. 20, 11-18

M: Hch. 3, 1-10; Lc. 24, 13-35

J : Hch. 3, 11-26; Lc. 24, 35-48

V: Hch. 4, 1-12; Jn. 21, 1-14

S: Hch. 4, 13-21; Mc. 15, 9-15

D: 2do. Domingo de Pascua

Hch. 2, 42-47; 1Pe. 1, 3-9; Jn. 20, 19-31

DECÁLOGO ANTE LA PASCUA

1. Agárrate fuertemente a la vida. No dejes que nada ni nadie te diga que no merece la pena hacer algo por la dignidad de los demás. Jesucristo nos precedió en ese afán: “lo que hagan a cada uno de estos mis humildes servidores a mí me lo hacen”

2. Sal al encuentro de aquellos que más te puedan necesitar. Si Dios se rebajó en la noche de Navidad y, nuevamente, se humilló en una cruz alzada en Viernes Santo ¿no vamos hacer nosotros algo en su nombre?

3. Cuida la gran obra maestra de Dios: la resurrección. Que se note que eres hijo de la Iglesia. Que estás impregnado por la fuerza del Espíritu. San Pablo nos lo recordó sencillamente “Estén alegres en el Señor”

4. No te quedes de brazos cruzados. Haz algo por promover, en el sendero de la vida, el camino de las bienaventuranzas. Con la sencillez, la verdad, la justicia, la paz o la fortaleza, irás trazando tu propio camino de salvación.

5. En medio de las dificultades sé fuerte, sé valiente. No tengas miedo en manifestar públicamente tus convicciones. La luz, para los que están acostumbrados a vivir en una caverna, siempre hiere y molesta.

6. Procura ir al encuentro del Señor. No lo busques en sepulcros cerrados. En la vida de las personas, en los pobres, en los tristes, en los que necesitan una palabra de aliento….puedes toparte con Jesús.

7. No pierdas la esperanza. Aunque te aturdan ciertos acontecimientos. Aunque creas que “no está de moda el creer”. Permanece fiel en aquello en lo que fuiste bautizado: Jesús Hijo de Dios, muerto y resucitado.

8. La fe no es fácil. Nunca lo ha sido. La Pascua te puede ayudar, con el testimonio de los Apóstoles, a recuperar el brillo de tu esperanza, la alegría de tu fe. Contrasta tu fe con alguien.

9. Mira al mundo y mira a Dios. Mira al cielo y no olvides la tierra. La resurrección de Cristo pone delante de nuestros ojos las lentes del optimismo y del futuro: otra ciudad nos espera. Merece la pena creer, vivir y seguir a Cristo.

10. Contagia tu fe. ¿Cuánto hace que no hablas de tu ser cristiano con los demás? Proclama lo que tienes dentro. No te avergüences de modelar tus criterios, tu familia o tu trabajo desde y con el Evangelio

sábado, 16 de abril de 2011

La Campanilla 17-04-2011

2ª ETAPA 17-04-2011 Año XVIII Nº 974 Edita: Familia Salesiana de Piura

¡Vengan y verán!

Para ver a Cristo claramente

Hoy comenzamos viendo a través de las puertas de Jerusalén, vemos a la multitud, aclamando y agitando ramos de olivo en el aire. Es una atmósfera de júbilo, triunfo y celebración. Podemos distraernos o embelesarnos con la escena y no ver claramente las características de Jesús cuando entra. Pero nuestras lecturas de Isaías y la carta de Pablo a los Filipenses aclaran estas características. Él es el Siervo que Sufre, manso y callado ante sus captores y perseguidores; es la mismísima imagen del Dios invisible, sin embargo, no se aferrará a la igualdad con Dios antes de sufrir su enfrentamiento final en humildad. Isaías y Pablo nos ayudan a "ver al Cordero de Dios" antes de oír el

relato de su mayor y último enfrentamiento. Isaías profetizó sobre siervo sufriente. Mateo interioriza sobre esos sufrimientos: abandono de los apóstoles; el silencio del Padre, absoluta soledad. La carga de todos los pecados de la humanidad asumida por Cristo. Sin embargo, desde la Cruz, reina como Señor

de todo. Es claramente un reino no de este mundo. Es el reino del amor y quienes lo acepten vivirán con El para siempre. Nada ocurre por casualidad. El plan del Padre se cumple. Y Cristo vive la Pasión en perfecta obediencia a la voluntad del Padre, «para mostrar al género humano el ejemplo de una vida sumisa a su voluntad.» Es importante que veamos a Cristo claramente antes de oír el relato de su Pasión, porque nosotros -su Cuerpo por medio del bautismo, la Iglesia - somos su rostro. Debemos, junto con él, pasar por este tiempo de sufrimiento para que podamos, también junto con él, pasar por su triunfo final.

DIOS NOS HABLA ESTA SEMANA

Domingo de Ramos

Bendito el que viene en nombre del Señor

Evangelio: según San Mateo 21, 1-11

Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles: -«Id a la aldea de enfrente, encontraréis en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédrnelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los

devolverá pronto.» Esto ocurrió para que se cumpliese lo que dijo el profeta: «Decid a la hija de Sión: "Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en

un asno, en un pollino, hijo de acémila".» Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: -«¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!» Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada: -«¿Quién es éste?» La gente que venía con él decía: -«Es Jesús, el Profeta de Nazaret de Galilea.»

1ª Lec. Isaías 50, 4-7

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor Dios me ha abierto el oído; y yo no me he revelado ni me he echado atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos. Mi Señor me ayudaba, por eso no quedaba confundido; por eso ofrecí el rostro como pedernal, y sé que no quedaré avergonzado.

Salmo responsorial

R: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme se burlan de mí, / hacen visajes, menean la cabeza: / "Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; / que lo libre si tanto lo quiere".R.

Me acorrala una jauría de mastines, / me cerca una banda de malhechores; / me taladran las manos y los pies, / puedo contar mis huesos. R.

Se reparten mi ropa, / echan a suerte mi túnica.

/ Pero tú, Señor, no te quedes lejos; / fuerza mía ven corriendo a ayudarme. R.

Contaré tu fama a mis hermanos, / en medio de la asamblea te alabaré. / Fieles del Señor,alabadlo; / linaje de Jacob, glorificadlo; / temedlo, linaje de Israel. R.

2ª Lec. Filipenses 2, 6-11

Hermanos: Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre"; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se dobla -en el cielo, en la tierra, en el abismo-, y toda lengua proclame: "¡Jesucristo es Señor!", para gloria de Dios Padre.

Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, según Mateo 26, 14-27, 66

"...sentado a la mesa con los doce, Jesús les dijo: «...uno de Uds. me entregará»... Después de cantar el himno salieron al monte de los olivos... Jesús... les dijo: «Siento una angustia de muerte. Quédense aquí y velen juntamente conmigo... Padre, si es posible, aleja de mí este cáliz, pero no se haga lo que yo quiero sino lo que quieres Tú... El Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores» ...Judas... se acercó a Jesús y le besó... Apresaron a Jesús... lo llevaron al palacio del sumo sacerdote Caifás... Éste le dijo: «Te conjuro en nombre de Dios que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios» Jesús le respondió: «Sí, tú lo has dicho...» El sumo sacerdote... gritó: «¡Ha blasfemado!...» Ellos respondieron: «¡Merece la muerte!»... lo entregaron a Pilatos... Cuando Pilatos preguntó a quién deseaban que se indultase, ellos respondieron: «¡¡A Barrabás!!»... y entregó a Jesús para que lo crucificasen... Desde el medio día hasta la media tarde se extendió una gran oscuridad sobre la tierra... A media tarde Jesús gritó: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»... Jesús volvió a gritar con toda su fuerza y expiró. La cortina del templo se partió en dos y comenzó un fuerte terremoto... El centurión y los soldados... decían: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios»..."

Oración para colocar la palma en el propio hogar

Aumenta, Señor, la fe de los que tenemos en ti nuestra esperanza y concede a quienes agitamos estas palmas en honor de Cristo victorioso y hoy las colocamos en nuestro hogar, permanecer unidos a él para dar frutos de buenas obras. Por Cristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

Para meditar

L. Santo: Is. 42, 1-7; Jn. 12, 1-11

M. Santo: Is. 49, 1-6; Jn. 13, 21-33. 36-38

M. Santo: Is. 50, 4-9; Mt. 26, 14-25

J. Santo: De la Cena del Señor

Ex. 12, 1-8. 11-14; 1Cor. 11, 23-26; Jn. 13, 1-15

V. Santo: De la Pasión del Señor

Is. 52, 13 - 53. 12; Hb. 4, 14-16; 5, 7-9; Jn. 1, 19-42

S: Vigilia Pascual

Gn. 1, 1-2,2; 22, 1-18; Ex. 14, 15-15, 1; Is. 54, 5-14; 55, 1-11; Baruc 3, 9-15. 32-4,4: Ez.

36, 16-28; Rm. 6, 3-11; Mt. 28, 1-10

D: Domingo de Resurrección

Hch. 10, 34. 37-43; Col. 3, 1-4; Jn. 20, 1-9

¿No Pudieron Velar Conmigo ni siquiera una Hora?....

Se lo dijo Cristo a sus apóstoles aquella negra noche, en el Huerto de los Olivos cuando, luego de haberse separado de ellos unos cuantos metros para orar, volvió y los encontró dormidos. ¿No podría Cristo, al terminar la semana que hoy empieza, hacernos también alguna de estas molesta preguntas?.

Por Ejemplo: ò Durante sus vacaciones - quizás en alguna playa o en algún lugar de provincia - ¿ no tuvieron ustedes un rato para asistir el Jueves Santo a los oficios en los que se conmemora el día en que instituir la santa Misa y les di el mandamiento nuevo de amarse los unos a los otros? ò ¿ No pudieron darse un tiempecito el Viernes Santo para recorrer conmigo el penoso camino del Viacrucis y acompañarme en la hora de mi crucifixión y de mi muerte? ò ¿ No pudieron desvelarse un poquito la noche del sábado para que celebremos junto mi resurrección y la de ustedes? ò Y lo que es aun mas importante, ¿ no pudieron durante estos días dejar de hacer alguna de esas cosas que suelen hace en vacaciones y por las cuales yo morí en la cruz?

¿Recuerdas los Mandamientos de la Santa Iglesia Católica?

1º Oír Misa entera los domingos y fiestas de guardar.

2º Confesarse por lo menos una vez al año y cuando hay peligro de muerte y, si se está en pecado grave.

3º Comulgar por lo menos por PASCUA DE RESURRECCIÓN y cuando hay peligro de muerte.

4º Ayudar y guardar abstinencia cuando lo manda la Madre Iglesia.

5º Contribuir al sostenimiento de la Iglesia. ¿Cómo los estás cumpliendo?

¡No dejes pasar esta Semana Santa! ¡Tú eres responsable ante Dios y ante ti mismo!